Catalina García comparte una jornada de trashumancia con los hermanos García Rico, ‘Los Carlillos’, que cuentan con un rebaño de 2.200 ovejas y 100 cabras
Defiende la ganadería extensiva como “un servicio ecosistémico de interés general” y destaca el ahorro anual de 1,5 millones de euros que va a suponer la bonificación para los ganaderos andaluces
La Junta de Andalucía ha anunciado que continúa reforzando la prevención de incendios y, para ello impulsa iniciativas como la que ayer ha puesto en valor la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente en funciones, que ha destacado la bonificación del 100% del importe de las liquidaciones correspondientes a los aprovechamientos de pastos en montes públicos de titularidad de la Comunidad Autónoma de Andalucía, medida destacada del Decreto-ley 7/2026, de 29 de abril, por el que se aprueban medidas urgentes para el fomento de los usos silvopastorales del monte para la prevención de incendios forestales en Andalucía, convalidado el pasado viernes por la Diputación Permanente del Parlamento andaluz.
Catalina García compartió ayer una jornada de trashumancia con los hermanos García Rico, conocidos como ‘Los Carlillos’, ganaderos de La Matea, aldea del término de Santiago-Pontones, en Jaén. En su camino a través de la vía pecuaria Cañada Real de la Estrella, estos pastores han hecho parada en el entorno cercano al municipio de Navas de San Juan. Allí, se han encontrado con la consejera, el alcalde de Navas de San Juan, Joaquín Requena, el de Arquillos, Miguel Ángel Manrique, y la delegada territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente, María José Lara.
En el transcurso de la visita, la consejera en funciones ha recordado que la bonificación aprobada, que supone un ahorro estimado anual de alrededor de un millón y medio de euros para los pastores andaluces que ejercen su actividad en montes públicos de la Comunidad. Al respecto ha destacado que esta media «viene a reconocer la extraordinaria labor de la ganadería extensiva como un servicio ecosistémico de interés general, algo que fomentamos desde la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente y que se encuentra totalmente alineado con la Ley de Montes de Andalucía”. Asimismo, ha detallado que, “durante un año desde la entrada en vigor de la norma, los adjudicatarios de estos aprovechamientos quedarán exentos del pago, con el objetivo de incentivar el pastoreo de forma inmediata y aumentar la presencia de ganado”.
También ha incidido en que, junto a esta bonificación, el Decreto-ley contempla que los futuros pliegos para la enajenación de aprovechamientos de pastos en montes públicos deberán incorporar criterios de valoración de carácter ambiental, especialmente aquellos relacionados con la contribución efectiva de la actividad ganadera a la prevención de incendios forestales. “Lo que hacemos en definitiva con esta medida -ha precisado la consejera- es reforzar el enfoque ambiental de la gestión forestal”.
En este contexto, ha asegurado que “se trata de una norma estratégica orientada a reforzar la prevención de incendios forestales, impulsar la gestión sostenible del territorio y respaldar al sector de la ganadería extensiva”. Y al respecto, ha añadido que “es esencial aplicarla en este momento por la proliferación masiva de pastos y biomasa vegetal que se ha producido en los últimos meses como consecuencia de los cambios bruscos en el clima, que hemos experimentado, primero, con el tren de borrascas que ha dejado entre 200 y 300 litros por metro cuadrado en apenas unos días, y después, con la subida de temperaturas en primavera, que ha situado los termómetros en valores más propios del verano”.
“Tenemos más combustible vegetal susceptible de arder”, ha expresado, para matizar a continuación que el pastoreo “no solo elimina el combustible sobrante, sino que gestiona la estructura del monte de forma permanente, no solo ante una emergencia estacional, pero es cierto que Andalucía se enfrenta a una campaña de incendios especialmente compleja, con condiciones que anticipan un verano de alto riesgo”. En este punto, ha insistido en que “la mejor política es la prevención”, y en la necesidad de sumar todos los recursos disponibles, desde los dispositivos técnicos hasta la colaboración ciudadana.
Por todo ello, ha defendido el uso silvopastoral como “una herramienta histórica, eficaz y sostenible, profundamente vinculada al territorio andaluz”, subrayando que el pastoreo controlado “aporta, sin lugar a duda, beneficios directos en la prevención de incendios, ya que reduce la carga de combustible vegetal de una manera natural, genera discontinuidades en las masas forestales y, por lo tanto, limita la propagación del fuego, a la vez que contribuye al mantenimiento de los cortafuegos y refuerza la vigilancia gracias a la presencia humana en el territorio”.
Del mismo modo, ha afirmado que “aporta beneficios ambientales y sociales adicionales, como el fomento de la biodiversidad, la mejora de los suelos, la reducción de la erosión, la conservación de razas autóctonas, la promoción de productos de calidad y la fijación de población en zonas rurales”, poniendo de relieve que, “cuando hablamos de usos silvopastorales, no hablamos solo de una medida forestal, sino de sostenibilidad, economía rural y cohesión territorial”.
Para finalizar, Catalina García también se ha referido a la necesidad de garantizar el relevo generacional en el sector primario y, especialmente, en la ganadería. Así, ha valorado las medidas puestas en marcha por la Junta para fortalecer el sector y favorecer la incorporación de jóvenes a la actividad. “Desde la convocatoria de 2018, se han registrado 6.719 solicitudes en toda Andalucía, lo que ha permitido que 3.112 jóvenes hayan iniciado su actividad en el sector agrario, con una inversión total cercana a 208 millones de euros”, ha enfatizado.»Este respaldo a los jóvenes ganaderos asegura que el conocimiento tradicional de la trashumancia no se pierda, garantizando el futuro de nuestros montes», ha concluido la consejera en funciones










